Paco Hernández / Reportero de Guardia

Las comparecencias, en Hidalgo, de funcionarios del primer círculo de gobierno, concluyeron, la semana pasada, en el Congreso del Estado.

Mientras unos se colocaron en el podio, en los primeros sitios, por sus resultados, pero sobre todo por la forma como respondieron a las interrogantes de los diputados, con dominio de los temas, otros, de plano, se exhibieron y prefirieron no responder a las preguntas, y hasta trataron de desviar la atención, para ocultar sus fechorías e intereses personales.

Una pasarela que, lejos de ser dulce y tierna -como se esperaba-, se convirtió, por momentos, en un escenario de inquisición, por parte de algunos diputados, para fortuna de los hidalguenses.

La sorpresa la dio, para bien, el encargado de Despacho de la Unidad de Planeación y Prospectiva del Gobierno de Hidalgo, Onésimo Serrano Rivera, quien tuvo que hacer frente a las interrogantes -algunas muy fuertes- por la forma de trabajo que sostuvo, durante más de cuatro años, el entonces titular Miguel Ángel Téllo y su singular forma, para muchos nada buena, de hacer las cosas.

Serrano Rivera, con conocimiento de causa, pero, sobre todo, como subsecretario de oficina, con dominio perfecto de los temas, de las cifras y de los trabajos que se han llevado a cabo y que se van a llevar a cabo en Hidalgo, sacó el barco a flote -en sentido figurado-, y encontró buen puerto.

Otro, al que no le fue mal, pero tampoco muy bien -por los antecedentes que hay sobre su cercanía con el empresario Juan Carlos Martínez Domínguez-, fue al Oficial Mayor, Orlando Ángeles Pérez.

Se mostró todo un profesional, seguro de sí mismo, y respondió a detalle cada una de las interrogantes que le plantearon los legisladores, sobre la glosa del Cuarto Informe de Gobierno del mandatario Julio Menchaca Salazar.

Si bien, hubo pormenores que no convencieron a los diputados, la realidad es que respondió a todas las preguntas, y si lo hizo con verdad o no, sólo él lo sabe.

Los que de plano dieron pena ajena, por falsos y mentirosos, fueron los titulares de Semarnath, Cultura, SEMOT y SIPDUS.

No fueron más evidentes, porque no pudieron.

Por ejemplo, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo (Semarnath), Mónica Mixtega Trejo, quien, al parecer por intereses personales, sigue empecinada en proteger que siga funcionando el basurero clandestino, a cielo abierto, que hay en el municipio de Actopan.

Al ser interrogada por el diputado del distrito de Actopan, Miguel Moreno, del por qué no se ha clausurado el tiradero de basura, si ya lleva contaminando más de tres años, la funcionaria no supo qué decir y se concreto a pronunciar “que no hay continuidad en el proyecto”.

Un problema -le dijo el legislador- que está ocasionando una grave contaminación a un pozo de agua, la zona económica del tianguis y espacio habitacional.

Otra, a la que le fue muy mal, fue a la titular de la Secretaría de Cultura Estatal, Neyda Naranjo Baltazar, a quien la diputada Tania Meza le “destapó” que tenía a un familiar (Arely Mendoza Baltazar) cobrando como su asistente, cayendo con ello en la falta de Nepotismo.

Al haber sido descubierta, Arely Mendoza Baltazar, quien cobraba supuestamente más de 23 mil pesos, tuvo que presentar su renuncia.

A la lista se suma la titular de la Secretaría de Movilidad y Transporte (SEMOT), Lyzbeth Robles Gutiérrez, cuyas decisiones y pronunciamientos sobre el tuzobús, tarifas de taxis y recientemente sobre la llegada de la plataforma de transporte Uber, han “alborotado” al estado de Hidalgo.

Sobre todo, lo que tiene que ver con el llamado carril confinado del Tuzobús, que, al ser exclusivo, está ocasionando un desastre en la vialidad de Pachuca y su zona metropolitana.

La diputada Claudia Lilia Luna Islas le reclamó directamente a la funcionaria no acudir al Congreso del Estado cuando se le requiere, y por ignorar de manera reiterada las solicitudes y exhortos de los legisladores, en temas que tienen que ver con la oficina que atiende.

Finalmente, otro de los funcionarios cuestionado, fue el titular de la Secretaría de Infraestructura Pública y Desarrollo Urbano Sostenible (SIPDUS), Alejandro Sánchez García,

El funcionario público prefirió evadir la pregunta sobre la preferencia que le están dando a la inversión en el estacionamiento del Estadio Hidalgo, que costará más de cinco millones de pesos, en lugar de destinar ese dinero a la repavimentación de calles y avenidas que están siendo afectadas inmensamente por los baches.

Sobre todo –se dijo-, porque en este momento el Estadio Hidalgo está siendo administrado por un particular, y el dinero que se le va a invertir es de la administración pública.

Una respuesta que nunca llegó, y que dejó en evidencia al titular de Obras Públicas Estatal, por la supuesta preferencia que existe en favor del Club Pachuca.

Comparecencias, todas, que sirvieron para detallar la glosa del Cuarto Informe de Gobierno del mandatario Julio Menchaca Salazar.

Sólo que, en algunas, no contaban con que los iban a exhibir, en asuntos que tienen que ver con presuntos beneficios personales, a consta del dinero de los hidalguenses.

Por CódigoH

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *