Paco Hernández
REPORTERO DE GUARDIA
Con la celebración, ayer, de la Autonomía Garza, quedan claras dos cosas: Primero, que la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) sigue siendo punta de lanza como institución educativa, incluso a nivel nacional; y segundo, que el Grupo Universidad, que encabeza como líder moral el ex rector Gerardo Sosa Castelán, da muestra del poder de convocatoria -como mensaje político- rumbo a las elecciones del 2027.
Dos temas que parecen distantes uno del otro, pero que, en la realidad, se conjugan para dar vida a la Máxima Casa de Estudios del Estado de Hidalgo, en lo académico y político.
En cuanto a lo primero, organismos nacionales y Latinoamericanos ubican a la UAEH entre los primeros cinco lugares en universidades públicas del país.
Un ejemplo: el Ceneval (Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior) reconoce a la institución como la segunda mejor universidad pública de México, por los resultados de sus estudiantes en exámenes de egreso (EGEL Plaus).
De igual forma, la prestigiada revista británica y de organización de análisis académico y educativo, Times Higher Education (THE), la ha colocado siempre entre las mejores cinco de todo el país.
En este contexto, la UAEH se posiciona en Hidalgo como un ente académico y de investigación de primer nivel, lo que conlleva, por inercia, a que desee formar parte de la estructura política del estado, no sólo en alcaldías y diputaciones locales, sino también en diputaciones federales y senadurías.
Por eso, es importante visualizar, pero, sobre todo, darle importancia al mensaje que envía la Universidad no sólo en lo académico -repito-, sino también en lo político, con su marcha de ayer.
Celebrar la Autonomía Universitaria, o como ellos la llaman, la Autonomía Garza, es mucho más que eso, en la vida del estado de Hidalgo.
Coloquialmente hablando, es mostrar el músculo como centro educativo autónomo, donde el Gobierno del Estado está lejos de decidir lo que se haga, o se deje de hacer a su interior.
Situación que ha llevado a confrontarse, no de ahorita, sino desde hace más de 30 años, a los gobiernos estatales en turno, con el llamado Grupo Universidad, que conformó precisamente hace tres décadas, el ex rector Gerardo Sosa Castelán.
Grupo Universidad que surge, primero, aliado con el partido en el gobierno en turno, que era el Partido Revolucionario Institucional (PRI), y que con el tiempo se convirtió en oposición, con los institutos políticos como el PAN, Convergencia y actualmente con el PT.
Conocedor del sistema, Gerardo Sosa Castelán juega los pros y los contras de acuerdo con sus intereses políticos, mismos que lo han llevado, incluso, a la cárcel, y lo que es peor, lamentablemente, a la pérdida de un hijo, y a que una hija esté en proceso de extradición, en Argentina, rumbo a México, para que enfrente un proceso legal en su contra, por presunto lavado de dinero.
Un costo demasiado caro, incluso familiar, que no cualquiera se atreve a pagar, hablando de forma metafórica.
Pero, como “viejo lobo”, hoy olfatea que las perspectivas para su crecimiento político, el del Grupo Universidad, con el PT, son alentadoras, ante el escenario que vivirá Morena en la selección de candidatos, donde, de forma natural, no todos terminarán contentos.
Con el Partido del Trabajo, que prácticamente está a cargo de su hermano Damián Sosa Castelán, tendrán la oportunidad de reclutar a líderes no sólo de municipios, sino de distritos, que podrían garantizarles triunfos.
De ahí que la iniciativa del PT es ir solo, sin coalición, o alianza, con algún partido.
En este mismo espacio, en la columna REPORTERO DE GUARDIA titulada En las municipales, PT amenaza a Morena , hablamos precisamente de que el Partido del Trabajo obtuvo buenos resultados en la última elección, la del 2024, en alcaldías.
Escribimos que, según Damián Sosa Castelán, “Se ganaron 14 presidencias municipales. Estamos en 19 municipios en segunda fuerza, estamos en 15 municipios en tercera fuerza, y tenemos regidores en 63 municipios…”.
Con este escenario, los hermanos Sosa Castelán y el llamado Grupo Universidad buscarán medir fuerzas a Morena, en lo que parece que será una lucha encarnizada por ganar el mayor número de municipios.
Veremos qué pasa.
Mientras, ayer, con Gerardo Sosa Castelán marchando al frente del contingente, la comunidad universitaria dio muestra de su presencia, pero, sobre todo, de su fortaleza como institución educativa, en la defensa de su autonomía universitaria.
Y la marcha por la Autonomía Universitaria, o Autonomía Garza, seguirá siendo el instrumento para demostrar, públicamente, que, en Hidalgo, la UAEH tienen presencia, y también poder.

