Paco Hernández / Reportero de Guardia
Finalmente, los 30 diputados que integran la 56 Legislatura del estado de Hidalgo prefirieron el camino fácil y, como Poncio Pilatos, se lavaron las manos en el tema de definición de candidaturas por género, para la elección del 2027, en los 84 municipios de la entidad.
El pasado fin de semana, concretamente el viernes, desecharon la propuesta hecha por la diputada Lizbeth Iraís Ordaz Islas -que en un principio era respaldada por casi todos-, donde se garantizaba el cincuenta por ciento de las candidaturas para el sector femenino, pero conforme a las letras del alfabeto.
De una manera burda, propia de la ignorancia, se pretendía que los municipios cuyos nombres iniciaran con las letras de la A a la M fueran abanderadas mujeres, y de la N a la Z, postulaciones indistintas, es decir, hombres o mujeres, así como de la comunidad LGBT.
Propuesta que, desde que hizo pública, en el mes de julio pasado, fue ampliamente criticada por la sociedad misma, pero más por los conocedores de la política, quienes calificaron a la iniciativa como “totalmente fuera de la realidad”.
Y tienen razón, porque en ella no se tomaban en cuenta detalles tan importantes, como registro total de población, número de mujeres en el municipio, estatus económico y social, por citar algunos conceptos.
En este escenario, los diputados locales decidieron “no quemarse” y desecharon la iniciativa, para que sea el propio Instituto Estatal Electoral de Hidalgo (IEEH) el que defina las reglas, finalmente, para que las nominaciones se hagan, supuestamente, con igualdad, paridad y equidad de género.
Un tema que aún no termina, y que seguramente todavía va a dar mucho de qué hablar en los siguientes días, sobre todo cuando el órgano electoral defina el método para seleccionar los municipios donde, por fuerza, las mujeres tendrán que ir como candidatas.
A lo que no pudieron rehuir los diputados sacatones, es a la reforma, pero a la que contiene que ver con la reducción de integrandes del ayuntamiento.
Al momento de escribir esta columna, el dictamen se aprobó con 23 votos a favor y dos en contra, ante el pleno de la Cámara de Diputados local.
En palabras llanas, en aquellos municipios donde la población sea menor de 20 mil personas, los ayuntamientos estarán integrados solamente por una sindicatura, cuatro regidurías de mayoría y tres de representación proporcional.
Para el caso de los municipios donde la población sea mayor de 20 mil y hasta 50 mil habitantes, se eleva el número a una sindicatura, cinco regidurías de mayoría y cuatro plarinominales.
Y para los municipios cuya población supere los 50 mil habitantes, habrá una sindicatura, ocho regidurías de mayoría y siete de representación proporcional.
Con la aprobación de ayer, habrá un recorte de 174 espacios en los 84 Cabildos del Estado de Hidalgo. Y en ninguno habrá más de un síndico, que es el Hacendario.
Lo único que hace falta conocer, por el momento, son las fechas en que el IEEH habrá de dar a conocer la propuesta y votación para la reforma electoral, en el rubro de equidad de género.
Sobre todo, saber si los partidos están de acuerdo con ella, o bien, estarían en posibilidad de impugnarla, según su contenido.
Mientras, el primer paso ya está dado.
Los diputados locales prefirieron lavarse las manos y no aprobar el dictamen, para darle lugar a que, en definitiva, sea el Instituto Estatal Electoral de Hidalgo el que lo haga.
Ahora falta saber cómo actuarán los legisladores, a la hora que aborden el tema de sucesión gubernamental estatal, donde, hasta el momento, está definida sólo para dos años, únicamente para aspirantes del sector femenino.
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