Nadie les dijo a los trabajadores de la educación que su tradicional festejo, con motivo del Día de Muertos, iba a estar cerquita –a escasos 100 metros- del basurero clandestino de Actopan.


Seguramente nadie les dijo, tampoco, que los alimentos que ahí se ofrecían, se iban a contaminar, en lo inmediato, a través del aire, por la ubicación que guarda el tiradero a cielo a abierto con respecto a la sede donde se llevó a cabo el evento.


De haber sabido que justo ahí se localiza un grave foco de contaminación, seguramente que los docentes y trabajadores de apoyo y asistencia a la educación se hubieran negado a que Actopan fuera sede, este año, de la tradicional celebración.


El secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Sección 15 de Hidalgo, Said Vargas Sáenz, tendrá que pedir explicaciones a su equipo de trabajo, de lo contrario, se va a pensar que sabía de la existencia del centro de contaminación, y aún así, no hizo nada para evitarlo.


Peor aún, los más de 10 mil trabajadores de la educación que asistieron al evento, van a pensar que el líder sindical estuvo en complicidad con la alcaldesa Imelda Cuellar Cano, para ocular que había riesgo a la salud de sus compañeros.


Porque, en la práctica, el basurero a cielo abierto de Actopan, donde existen unas 300 toneladas de basura en putrefacción desde hace más de años, prácticamente mantiene como foco de infección a la colonia Tierra y Libertad, justo donde se llevó a cabo el evento, a unos metros de la Unidad Deportiva.


El mismo perímetro de terreno donde desfilaron los miles de trabajadores de la educación que, en la práctica, colapsaron las vialidades de la zona oriente de la ciudad.


Donde el desfile dejó de ser vistoso, lamentablemente, por la falta de organización, pero, sobre todo, por la falta de apoyo de elementos de seguridad pública y tránsito del municipio, que fueron rebasados en capacidades por la multitud.


Magno evento de la sección 15 del SNTE que, lamentablemente, estuvo lejos de cumplir con las expectativas, las mismas que lo hicieron brillar, hace un año, en el municipio de Huejutla.


Super festejo que se vio empañado por la desorganización, pero, sobre todo, por la incapacidad de la presidenta municipal de Actopan, Imelda Cuellar Cano, para poder demostrar que el municipio que gobierna está preparado para un evento de este tamaño.


Los cristalazos y robos de accesorios de vehículos de quienes acudieron a la celebración, son el mejor ejemplo de que en la administración de la alcaldesa Imelda Cuellar Cano, el principal problema que existe, es la inseguridad.


Y si a la inseguridad le sumamos la falta de transparencia en el manejo de los recursos públicos -como lo han hecho público regidores-, entonces estamos hablando de un municipio con graves problemas.


De acuerdo con el testimonio de docentes y trabajadores de apoyo y asistencia a la educación, es la primera ocasión que un festejo del SNTE, en Actopan, se convierte en un problema.


En otros años, con otros presidentes municipales, los eventos se llevaron a cabo en orden, con suficiente seguridad -incluso de Gobierno del Estado-


El pasado fin de semana, concretamente el viernes, no fue así, y gracias a la quema del incienso y al fuerte olor que despide, se logró disfrazar el hedor de la putrefacción de la basura, la misma que ha estado ahí, por años, gracias a la presunta complicidad que existe entre el gobierno de Imelda Cuellar Cano y las oficinas estatales y federales, como Semarnath, Semarnat, Conagua y COFEPRIS.

Por CódigoH

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *